Injertos capilares, el futuro para acabar con la alopecia

Injertos capilares. Diferentes técnicas parten de este principio para conseguir los mejores resultados. ¿En qué consisten?, ¿a quiénes se destinan?, ¿qué resultados consiguen?

La caída del cabello es algo que preocupa a un alto porcentaje de la población. Ya sea por motivos de genética, por una mala etapa o una afección que esté afectando tanto a la salud del individuo como a su cuero cabelludo; este fenómeno es algo cada vez más frecuente y, a la vez, uno de los que más preocupa a aquellos cuya imagen se ve afectada.

A veces es por motivos meramente estéticos, otras por asuntos sociales o incluso por la necesidad de mantener una imagen determinada. Sea cual sea la razón, la labor de los especialistas capilares como Medical Graft cada vez gana más presencia tanto por responder a una necesidad más elevada como por conseguir los resultados que se desean. Tratamos la caída del cabello, y lo hacemos con la garantía de que se recuperarán las zonas afectadas gracias a nuestras innovadoras técnicas de trabajo.

Uno de los métodos que más éxito está cosechando, y en el que nuestro grupo de profesionales está completamente especializado, es el injerto capilar. También conocido como trasplante folicular, su modus operandi consiste en realizar un trasplante de cabello desde zonas en las que este se mantiene siempre (zonas donantes: parte posterior y lateral del cuero cabelludo, generalmente) a zonas afectadas por la calvicie.

¿Donde realiza Medical Graft los trasplantes capilares?

La técnica FUE la más eficaz en injertos capilares

La eficacia de esta técnica tan aparentemente sencilla reside en que, en las zonas donantes, el pelo no se ve afectado por las hormonas que propician la caída y, además, está programado para crecer y regenerarse constantemente. Al colocarse las unidades foliculares extraídas en la zona afectada, estas siguen su transcurso natural, creciendo y regenerándose para repoblar ese lugar que estaba empezando a sufrir los síntomas de la alopecia.

Aunque hay varias técnicas de injertos, todas parten de un elemento común. Son microcirugías llevadas a cabo por especialistas en las que se extraen folículos de pelo a través de microincisiones del cuero cabelludo. Estas unidades cuentan con uno, dos, tres o hasta cuatro pelos y contienen, además, grasa subcutánea, una papila dérmica, el folículo y la glándula. Con este conjunto, al insertarse en la zona a tratar (siempre anestesiada previamente), se garantiza que el cabello se mantenga junto con sus propiedades.

A la hora de distribuir las unidades foliculares en el lugar donde se insertan, se siguen una serie de patrones estéticos adecuados para que se garantice que el cabello evoluciona debidamente. Generalmente, se procede insertando una fila que consta de injertos de 2 a 4 cabellos como máximo para, poco a poco, añadir injertos más densos en las zonas totalmente afectadas como en las cercanas. Así, se consigue recuperar todo el pelo perdido, obteniendo además un resultado completamente natural.

Pacientes a los que van dirigidos los injertos capilares

Es importante distinguir el tipo de paciente que puede pasar por estos tratamientos para recuperar su cabello. Generalmente, todas las personas que sufren alopecia androgenética (tanto hombres como mujeres), pueden beneficiarse de los injertos capilares. Sobre todo aquellas que solo buscan reforzar la primera línea de su cabello para evitar esas famosas “entradas” de pelo.

Las personas que sufran de alopecia cicatricial o incluso aquellas que la tengan a consecuencia de un tratamiento quirúrgico, como por ejemplo un lifting, u otros mucho más serios como la radioterapia, la quimioterapia o con quemaduras también pueden someterse a este tratamiento para recuperar su pelo.

Incluso, aunque de manera menos frecuente, hay pacientes que han recurrido a los injertos capilares para recuperar el pelo o engrosar su barba o sus cejas. En estos casos, estas técnicas también son efectivas.

¿Cuáles son las técnicas de injertos capilares?

Como hemos mencionado, todas parten del mismo principio relacionado con las unidades foliculares, zonas donantes y zonas afectadas; pero hay varias técnicas que realizan el procedimiento de forma distinta. A continuación, vamos a citar las 3 principales, siendo la Técnica FUE la que conforma la principal especialidad de Medical Graft.

  • Técnica FUE: esta técnica, de las más avanzadas y prolíficas en la actualidad, consiste en extraer las unidades foliculares de la zona donante una a una para su posterior inserción. El procedimiento requiere de muchísima precisión, ya que se procede unidad por unidad en vez de hacerlo por grupos.
  • Técnica FUSS: a esta se la conoce por ser la técnica más clásica. En ella, se extrae una tira de piel y cabello de la que se sacan las unidades foliculares para seleccionarse una a una tras la observación a través del microscopio y, posteriormente, se vuelven a implantar en las zonas donde ataca la alopecia.
  • Técnica de la tira: similar a la Técnica FUSS, consiste en extraer una tira de piel de la zona occipital del cuero cabelludo para, después, extraer todas sus unidades foliculares y colocarlas en el lugar donde se quiere recuperar el cabello.

Postoperatorio del injerto capilar

Como toda operación, las operaciones que se efectúan para llevar a cabo los injertos capilares requieren de un tiempo para que el paciente vuelva a la normalidad. Afortunadamente, al ser el cabello del mismo individuo el que se mueve de una zona a otra, el cuerpo lo reconoce como propio y no genera ningún tipo de rechazo. Además, al hacerse el mínimo de incisiones (de tamaño reducidísimo), las cicatrices son casi imperceptibles, dependiendo de la técnica realizada.

Lo máximo que puede surgir, y que posteriormente desaparece, es una costra similar a la que puede aparecer cuando alguien se afeita. Por otra parte, al ser totalmente aceptado por el organismo, el injerto capilar es nutrido como cualquier otro y evoluciona de forma natural. Crece y repuebla la zona como lo haría en su lugar de procedencia. Aunque, eso sí, es muy conveniente que en los primeros días tras la operación se use champú antiséptico y se evite tanto el ejercicio físico como la incidencia directa del sol o los vapores de las saunas. Pasada la primera semana, se procede a retirar los puntos para que todo vuelva a la normalidad.

Resultados del injerto capilar

En cuanto a los resultados que puede observar el paciente, el primero es que el pelo reinjertado no se cae como el que había en la zona afectada. Dada su procedencia, está programado para regenerarse automáticamente y crecer con total normalidad, lo que garantiza que el problema de alopecia en ese lugar desaparezca.

Tras un proceso de adaptación que puede abarcar entre 3 y 5 meses, los nuevos folículos comienzan a crecer a un ritmo que puede alcanzar el centímetro mensual, obteniendo resultados que saltan a la vista a los doce meses tras la operación. En ese plazo de tiempo, el cabello ya goza de un grosor y una consistencia absolutos. Además, dicho pelo seguirá creciendo a un ritmo normal, comportándose de la misma forma a como lo hacía en la zona donde se encontraba originalmente.

Por la eficacia demostrada a lo largo de todos estos años, los injertos capilares se han convertido en la mejor estrategia para erradicar la alopecia en las personas. Si bien es cierto que todavía hay margen de mejora, también lo es que técnicas como FUE consiguen unos resultados impensables hace décadas y que cada vez son más las personas que descubren que todo lo bueno que se dice de ella es cierto.

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